¿Qué sabemos hoy sobre el NAD+?

Ilustración sobre el NAD+ y el envejecimiento celular

Seguro escuchaste hablar del NAD+ como uno de los suplementos “de moda” contra el envejecimiento. Pero, ¿qué es realmente, sirve, y es seguro? Repasemos qué dice la ciencia hasta ahora.

¿Qué es el NAD+ y para qué sirve?

El NAD+ es una molécula que está presente en todas las células de nuestro cuerpo. Su trabajo principal es ayudar a producir la energía que cada célula necesita para funcionar, algo así como el “combustible” celular.

Además, participa en la reparación de nuestras células y del ADN, y activa un grupo de proteínas llamadas sirtuinas, que ayudan a regular la inflamación y a proteger las células del desgaste, sobre todo en momentos de estrés físico (como el ayuno o el esfuerzo).

¿Cómo lo produce nuestro cuerpo?

El organismo fabrica NAD+ de tres formas distintas: a partir de un aminoácido de los alimentos (el triptófano), reciclando una sustancia llamada nicotinamida, y a través de otra vía relacionada con el ácido nicotínico.

Un dato importante: no podemos tomar NAD+ directamente en pastillas porque no logra atravesar la membrana de nuestras células. Lo que sí puede ingresar son sus “materias primas” (precursores), que el cuerpo transforma en NAD+ una vez adentro.

¿Qué pasa con el NAD+ al envejecer?

Los estudios muestran que el nivel de NAD+ en sangre no baja necesariamente con la edad. Pero sí parece disminuir en algunos órganos puntuales, especialmente el cerebro.

Esa baja se relaciona con menor energía celular, más inflamación y más dificultad para reparar el ADN dañado — factores que también están vinculados al deterioro cognitivo y al envejecimiento de órganos como el corazón, el hígado, los riñones y los pulmones.

¿Se puede reponer con suplementos?

Ya que no se puede tomar NAD+ directamente, los suplementos que se venden usan sus precursores: NMN (mononucleótido de nicotinamida) y NR (ribósido de nicotinamida).

  • El NMN se usa en dosis de 250 a 500 mg por día.
  • El NR se usa en dosis de 300 a 1000 mg por día.
  • La vitamina B3 común (nicotinamida) no logra aumentar el NAD+, a pesar de estar relacionada.

Estos precursores están presentes en alimentos como la leche, el tomate, el brócoli, la palta, la soja, los champiñones o los camarones — pero en cantidades muy bajas, insuficientes para lograr un efecto por sí solas.

Se recomienda tomarlos por la mañana (respetando el ritmo natural del cuerpo) y con algo de alimento, para cuidar el estómago. Sobre las aplicaciones de NAD+ por vía intravenosa que ofrecen algunas clínicas: no hay estudios que respalden su efectividad, por lo que no se aconsejan desde el punto de vista médico.

¿Qué riesgos y efectos secundarios tiene?

Antes de considerar cualquiera de estos suplementos, es importante saber que:

  • Están contraindicados en el embarazo y la lactancia.
  • En personas con cáncer podrían ser riesgosos: hay estudios que muestran que aumentar el NAD+ puede favorecer el crecimiento tumoral y reducir la efectividad de tratamientos oncológicos.
  • Pueden causar molestias digestivas (náuseas, diarrea, dolor de estómago), enrojecimiento de la piel, insomnio o dolor de cabeza.
  • Pueden interactuar con medicamentos para la diabetes o con inmunosupresores.

En resumen

El NAD+ cumple funciones reales e importantes en nuestras células, y su disminución con la edad sí parece jugar un papel en el envejecimiento de ciertos órganos. Sin embargo, todavía no existen estudios clínicos serios en humanos que confirmen que tomar estos suplementos realmente retrase el envejecimiento.

Como con cualquier suplemento, antes de empezar a tomarlos siempre es importante consultar con su médico — especialmente si tiene antecedentes de cáncer, está embarazada, o toma otra medicación.

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